DMSO - Dimetilsulfóxido
Uno de los productos más eficaces en el uso terapéutico, en conjunto con el dióxido de cloro, es el dimetilsulfóxido (DMSO).
Sus formas de aplicación son:
• Externa: de manera tópica y aplicando el DMSO en forma de spray.
• Interna: a través de ingestión, ya que esta sustancia tiene una toxicidad muy baja y no es considerada peligrosa.
El DMSO se extrae de la pulpa de la madera, en realidad es un disolvente sobrante de la industria papelera.
También es una de las sustancias activas del Aloe vera y se utiliza para proteger órganos en trasplantes, por su escasa toxicidad. Aunque siempre se
debe comprobar si el paciente padece un cuadro extraño de alergia (casos muy raros), aplicando un poco de DMSO en el brazo, antes de decidirse a tomarlo
por vía oral.
El DMSO atraviesa fácilmente la piel, las membranas mucosas y la membrana hematoencefálica.
Los estudios realizados en 1963 revelaron que podía aliviar el dolor, reducir la inflamación, impedir el crecimiento bacteriano, suavizar el tejido cicatrizado,
mejorar el suministro sanguíneo. Es un excelente calmante y relajante muscular y actúa como freno contra la inflamación en el cuerpo, también como diurético.
